31 de enero de 2008

Diario Póstumo de una Muñeca - Poem 69

Nunca mi padre me dijo que mirara al cielo, aunque en los días de lluvia asomara en silencio sus ojos trémulos más allá de los ventanales, más allá de los edificios, más allá del agua y de las nubes de pana, más allá de estrellas e idénticas mañanas. Y yo miraba a mi padre mirando estas cosas invisibles, estas escondidas quimeras, esta tristeza que se escurría inútil por las paredes y los tejados. Y nunca pude hacer nada para aliviar sus entrañas que siempre fueron mías y a la vez extrañas. Mi mano permanecía como la suya, quieta, a la espera de esta nada. Ahora soy yo quien escudriña los secretos que el cielo jamás enseñará a mis ojos. Y mi mano también se cierra sola contra este cristal sobre el que azota el viento, la lluvia.




6 comentarios:

Fani dijo...

Remediador de mis quejas,
no te tardes, ven temprano,
contemplando
el peligro en que me dejas,
con la candela en la mano
ya penando;
y pues sabes cómo espero
tu vuelta para guarirme
o condenarme,
que no tardes te requiero
de traer el mando firme
de gozarme.

Jorge Manrique-----------

Anónimo dijo...

Me celebro y me canto,
Y aquello que yo me apropio habrás de apropiarte,
Porque todos los átomos que me pertenecen también te pertenecen.

Me entrego al ocio y agasajo a mi alma;
Me tiendo a mis anchas a observar un tallo de hierba veraniega.

Mi lengua, todos los átomos de mi sangre, formados de esta tierra y de este
aire,
Nacido aquí de padres que nacieron aquí, lo mismo que sus padres:
A los treinta y siete años de edad, con la salud perfecta, empiezo,
Y espero no cesar hasta la muerte.

Dejo a las sectas y a las escuelas en suspenso,
Me retiro un momento, satisfecho de lo que son, pero no las olvido,
Soy puerto para el bien y para el mal, les permito
Hablar a todos, arrostrando todos los peligros,
Naturaleza sin freno, con energía primigenia.

Walt Whitman.

Gertrude dijo...

La poesía no es de quien la escribe sino de quien la necesita.

Otrora dijo...

La mujer justa – Sándor Márai

Pero ¿no sabe que Dios nos ha dado a cada uno nuestra propia alma? Un alma llena de secretos, como el universo.
.....
Cometemos un pecado cada vez que no nos contentamos con lo que el mundo nos ofrece de forma espontánea, con lo que una persona nos da libremente, es pecado siempre que tendemos la mano ávida hasta el secreto de otra persona.

Princesa a mi pesar dijo...

¿Mirar el cielo? Bello ejercicio, la nemotecnia de las nubes.

Ya lo decía Capote: 'De verdad, es mejor mirar el cielo que vivir en él. Un lugar tan vacío, tan vago. El país donde estalla el trueno y las cosas desaparecen' (Desayuno en Tiffany's).

Raquel Fernández dijo...

Qué bello, Camille. Me gusta muchísimo leerte.
Un beso grande.

 
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